
Bueno, lo prometido es deuda, así que hoy voy a contaros la vida y obra de una figura histórica que desde hace mucho me ha llamado la atención por lo loca que estaba.
Este post podría englobarse dentro de aquella sección de "Asesinos en serie de la historia", ya que el personaje en cuestión es Erzsébet Báthory de Ecsed (traducido como Elizabeth o Isabel), la llamada Condesa Sangrienta.
Erzsébet nació en Hungría, en 1560 en el seno de una de las familias más poderosas, cuyos padres eran primos: Anna Báthory de Somlyó y Jorge Báthory de Ecsed, y con tan solo once años, la joven fue prometida al Conde Ferenc Nádasdy, 10 años mayor que ella.
Un año después, se trasladó al castillo Nádasdy para conocer a su nueva familia, aunque nunca congenió con su suegra, Úrsula.
A diferencia de la mayoría de mujeres y hombres de la época, Erzsébet era una chica muy culta, hablaba húngaro, latín y alemán perfectamente.
A los 14 años, queda embarazada de un criado, niño que al nacer, es asesinado brutalmente por su suegra que no podía permitir que hubiera un bastardo en la familia. Y a los 15 contrae matrimonio con Ferenc, yéndose a vivir al castillo de Cáchtice con su suegra y súbditos incluidos.
Ferenc pasaba más tiempo en las guerras contra los turcos que en su propia casa, por lo que la soledad de Erzsébet era más que evidente. Así que la joven decidió compartir su tiempo con una tia suya que la fue introduciendo en orgías lésbicas, la brujería y el sadismo, practicando vudú contra su suegra a la que odiaba.
Tras el regreso de su marido y posterior fallecimiento, Erzsébet se vio libre para dar rienda suelta a su lado más oscuro, y comenzó, con la ayuda de su criado y una doncella, un periodo de sangre y terror que asoló los alrededores del castillo durante unos cuantos años, comenzando con su suegra y continuando con los lacayos de esta, a los que se supone, mató torturándolos de

las maneras más horribles.
Cuenta la leyenda, que un día, una joven doncella que estaba cepillando los cabellos de la condesa Báthory le dio un estirón involuntario con el peine, a lo que Erzsébet reaccionó rompiéndole la nariz. En ese momento, la condesa se dio cuenta de que aquellas zonas en las que la sangre de la joven le había salpicado parecían estar más tersas y jóvenes, dando así comienzo a su obsesión por no envejecer. Tras consultar a un par de brujas que tenía con ella, estas le confirmaron que si quería manternerse joven, debía bañarse en sangre de doncella joven. Y acto seguido, la pobrecilla de la nariz rota, fue torturada y su sangre colocada en un barreño donde la condesa se bañó para rejuvenecer su piel.
Y así fue como supuestamente comenzó a secuestrar a jovenes de los alrededores entre 16 y 20 años, a las que reclutaba como sirvientas y luego torturaba por puro placer, hasta que finalmente las desangraba y se bañaba en su sangre y/o se la bebía para mantenerse joven y hermosa.
Sea esto cierto o no, sí es verdad que secuestraba jovenes a las que torturaba hasta la muerte, por pura diversión y de las maneras más atroces que se les ocurrían a ella y sus dos criados, y se divertía también mordiendo hasta arrancar trozos de carne y arañando a sus criadas (siempre a chicas).

Todo el mundo sabía que algo pasaba en el castillo Cáchtice, se encontraban demasiados cuerpos en el río colindante y por el campo, pero Erzsébet era una noble, y nadie se atrevía a hacer nada, por lo que podía seguir con su orgía de sangre impunemente.
Pero un día, las mujeres dejaron de querer ir a servir al castillo por miedo, y Erzsébet se vio obligada a desquitarse con jovenes aristócratas a las que llevaba al castillo con la excusa de educarlas...acto que fue su perdición.
Tras las miles de historias de brujería y magia negra que circulaban alrededor del castillo, y de las desapariciones misteriosas de varias niñas aristócratas, el rey Matias II ordena a un primo de Erzsébet, Jorge Thurzó, que estaba enemistado con ella, que tome el castillo con sus soldados.
Al llegar a Cáchtice, el conde Thurzó no encuentra resistencia alguna y penetra las murallas.
Cuentan, que al entrar, encontraron en el jardín a una joven doncella en un yugo, a la que habían roto los huesos y dejado allí para que muriera agonizando, pero pasaron de largo al ser algo normal en la época castigar de forma atroz a los sirvientes.
Cuando entraron en el castillo, encontraron a numerosas chicas en distintos grados de tortura y desangrado y cadáveres por los alrededores.
Tras apresar a Erzsébet y sus sirvientes, a estos se les condenó a todos a muerte por complicidad, siendo decapitados y luego incinerados. Pero a la condesa, por ser una noble, se le trató más indulgentemente.
Siendo condenada tan solo por lo crímenes contra la nobleza (aunque se le imputaban como mínimo 37 asesinatos, los de los plebeyos no importaban un pimiento), fue emparedada en su habitación del castillo, a la que tapiaron las ventanas y puerta dejando tan solo un resquicio donde se le pasaba el agua y la comida.
Esperando que con la llegada del invierno, la condesa muriera de frío, Erzsébet aguantó en esa situación 4 años, consumiéndose lentamente, hasta que finalmente en agosto de 1614, fue hallada muerta en su celda.
Y hasta aquí, esta segunda edición de "Asesinos en serie de la historia" XDD. No sé si os ha parecido interesante, pero a mi, la vida de esta "mujer" me fascina. Nunca podré llegar a entender como una persona puede irse tanto de la cabeza.
En fin, si lo habéis aguantado gracias, y si ni siquiera lo habéis leído, pues nada, odio y rencor eternos XDDD.
2 comentarios:
Angelito n_n
La verdad es que nunca sabremos cuantas barbaridades se han hecho con criados en aquellos tiempos, sí esta mujer estaba mal de la cabeza, pero supongo que el que le mataran a su bebé no ayudó a curarla. Odio más incultura (creer a las "brujas") más poder es lo que da, monstruos.
pos sí,en aquella época,un sirviente tenía el mismo valor que la espumadera que usas cuando fríes un huevo.
Se me ha olivado comentar que tuvo 4 hijos con su marido...así que lo del bebé no creo que la influyese mucho,además de que pienso que lo único que hizo seria avivar el odio hacia su suegra,más que volverla loca...esa mujer ya debía tener una mente retorcida de por si.
Creo que siempre me seguiré preguntando como una persona puede llegar a tales extremos,al margen de la leyenda de que se bañaba en sangre (que casi seguro que es cierta)y se la bebía (más cierta que la anterior,segurísimo).
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